La infertilidad masculina es la incapacidad de un hombre para conseguir un embarazo tras al menos 12 meses de relaciones sexuales sin protección, y está detrás de aproximadamente la mitad de los casos de esterilidad en pareja. En la mayoría de los casos tiene causas identificables y, con el diagnóstico adecuado, tratamiento.
En SUTURO vemos con frecuencia a hombres que llegan a consulta después de meses buscando un embarazo sin éxito, sin saber que el origen del problema puede estar en factores tan distintos como una alteración hormonal, una infección pasada o un varicocele sin diagnosticar. En este artículo repasamos qué la causa, cómo se detecta y qué opciones de tratamiento existen. Acompáñanos.
¿Qué es la infertilidad masculina?
Se habla de infertilidad masculina cuando el factor que impide o dificulta el embarazo está en el hombre, ya sea por una alteración en la producción de espermatozoides, en su calidad o movilidad, o por un problema físico que impide que lleguen al óvulo. Es importante diferenciarla de la esterilidad, aunque en la práctica clínica ambos términos suelen usarse indistintamente.
Infertilidad masculina vs. esterilidad masculina: ¿son lo mismo?
Aunque en el lenguaje coloquial se usan como sinónimos, técnicamente no son iguales. La esterilidad hace referencia a la incapacidad total de conseguir un embarazo, mientras que la infertilidad describe la dificultad para lograrlo o para llevarlo a término, pero no implica una imposibilidad absoluta. En la práctica clínica, sin embargo, la mayoría de especialistas y pacientes emplean ambos términos de forma indistinta para referirse a las dificultades reproductivas.

Causas más frecuentes de infertilidad masculina
Las causas se agrupan en varios bloques:
- Alteraciones en la producción de espermatozoides: baja concentración (oligospermia), poca movilidad (astenospermia) o formas anómalas (teratospermia).
- Varicocele: dilatación de las venas del escroto que eleva la temperatura testicular y afecta a la calidad del semen. Es una de las causas corregibles más habituales.
- Alteraciones hormonales: problemas en el eje hipotálamo-hipófisis-testículo que afectan a la producción de testosterona.
- Infecciones: como la clamidia o las paperas en la edad adulta, que pueden dañar el tejido testicular.
- Obstrucciones: en los conductos que transportan el esperma, de origen congénito o tras una cirugía o infección previa.
- Factores genéticos: alteraciones cromosómicas que afectan a la producción de espermatozoides.
- Factores externos: tabaco, alcohol, obesidad, exposición a calor prolongado en la zona genital, ciertos medicamentos o tratamientos oncológicos.
Síntomas que pueden indicar infertilidad masculina
En muchos casos no hay síntomas evidentes más allá de la dificultad para conseguir un embarazo. Aun así, hay señales que conviene vigilar:
- Cambios en el deseo sexual o disfunción eréctil.
- Dolor, bultos o hinchazón en la zona testicular.
- Testículos de tamaño más pequeño de lo habitual.
- Antecedentes de infecciones genitales, paperas o cirugías en la zona.
- Ginecomastia (aumento del tejido mamario), que puede indicar un desequilibrio hormonal.
¿Cómo se diagnostica la infertilidad masculina?
El primer paso siempre es un seminograma (análisis del semen), que valora cantidad, movilidad y morfología de los espermatozoides. Según el resultado, se pueden añadir:
- Analítica hormonal, para descartar alteraciones en testosterona, FSH o LH.
- Ecografía escrotal, que permite detectar un varicocele u otras alteraciones físicas.
- Estudio genético, en casos de alteraciones muy severas del seminograma.
- Cultivo de semen, si se sospecha una infección.

Tratamiento de la infertilidad masculina
El tratamiento depende directamente de la causa:
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Causa |
Tratamiento habitual |
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Cirugía o embolización |
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Alteración hormonal |
Tratamiento hormonal específico |
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Infección |
Antibióticos |
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Obstrucción de conductos |
Cirugía reconstructiva o extracción de esperma |
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Alteración severa sin causa corregible |
Técnicas de reproducción asistida |
En muchos casos, corregir un varicocele o un desequilibrio hormonal mejora la calidad del semen de forma notable. Cuando no es posible resolver la causa de origen, la extracción de espermatozoides junto con reproducción asistida sigue siendo una alternativa eficaz para conseguir el embarazo.
¿Se puede prevenir la infertilidad masculina?
No todas las causas son evitables, pero sí hay hábitos que ayudan a proteger la fertilidad: mantener un peso saludable, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, no exponer los testículos a fuentes de calor prolongadas (saunas, portátiles sobre el regazo) y acudir al urólogo ante cualquier infección genital sin demorarla.
Preguntas frecuentes sobre infertilidad masculina
¿Cómo saber si un hombre es infértil?
La única forma fiable de confirmarlo es mediante un seminograma, que analiza la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides. No hay síntomas que por sí solos confirmen la infertilidad; la sospecha suele surgir tras varios meses buscando embarazo sin éxito.
¿Qué puede causar infertilidad en el hombre?
Las causas más comunes son el varicocele, las alteraciones hormonales, las infecciones genitales, las obstrucciones en los conductos seminales y factores externos como el tabaco, el alcohol o la exposición prolongada al calor.
¿Cómo se cura la infertilidad en el hombre?
Depende de la causa: un varicocele se puede corregir con cirugía, una alteración hormonal con tratamiento específico y una infección con antibióticos. Cuando no es posible resolver la causa de origen, las técnicas de reproducción asistida son una alternativa eficaz.
¿Cuándo se considera estéril a un hombre?
Se considera que puede existir un problema de fertilidad cuando, tras 12 meses de relaciones sin protección, no se ha conseguido el embarazo. En ese momento se recomienda acudir a un urólogo para iniciar el diagnóstico.

En resumen, la infertilidad masculina tiene, en la mayoría de los casos, una causa identificable y tratable, desde un varicocele hasta un desequilibrio hormonal. Si llevas meses buscando un embarazo sin resultado, no des por hecho que el problema es exclusivamente femenino, un seminograma es una prueba sencilla que puede aclarar mucho en poco tiempo.
En SUTURO podemos valorar tu caso y orientarte hacia el tratamiento más adecuado desde la primera consulta.