Hematuria: qué es, causas y cuándo acudir al urólogo

hematuria

La hematuria es la presencia de sangre en la orina, ya sea visible a simple vista o detectable solo en análisis. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener causas muy diversas, como una infección urinaria, un tumor de vejiga o uno de riñón. Nunca debe ignorarse ni tratarse sin conocer su origen. Siempre debe estudiarse.

En Clínica SUTURO vamos a hablarte de este asunto en profundidad para que sepas en qué consiste realmente, cuáles son sus causas y que señales deben hacer que estés alerta. 

¿Qué es la hematuria?

La hematuria se define como la presencia anormal de hematíes (glóbulos rojos) en la orina procedentes del riñón o de las vías urinarias. Un análisis de orina normal puede contener hasta 2–3 hematíes por campo microscópico, mientras que si se encuentra por encima de ese umbral, hablamos de hematuria.

Tipos de hematuria según su detección 

Según cómo se detecte, se distinguen dos tipos principalmente que te mostramos a continuación: macroscópica y microscópica.

Hematuria macroscópica (o franca)

La sangre es visible a simple vista. La orina aparece de color rosado, rojo o marrón oscuro, y a veces contiene coágulos. Aunque resulta alarmante, no siempre indica mayor gravedad que la microscópica.

Hematuria microscópica

No hay cambio de color apreciable. Se descubre de forma casual en un análisis de orina rutinario. Es la forma más frecuente de hematuria.

A pesar de lo anterior, debes tener en cuenta que el color rojizo de la orina no siempre es sangre. Alimentos como la remolacha, las moras o el ruibarbo, y algunos medicamentos, pueden teñir la orina de rojo sin que haya hematíes. Un análisis de orina aclara la duda en minutos.

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Tipos de hematuria según el momento de la micción

Una forma clásica de orientar el origen del sangrado es observar en qué momento de la micción aparece la sangre:

  • Hematuria inicial (al comenzar a orinar): sugiere origen en la uretra posterior o la próstata.
  • Hematuria terminal (al final de la micción): indica casi siempre origen vesical.
  • Hematuria total (durante toda la micción): el origen puede estar en el riñón, el uréter o la vejiga, especialmente si el sangrado es intenso.

La presencia de coágulos siempre indica hematuria de vías urinarias (no glomerular). Su forma también orienta, los coágulos alargados y finos provienen del riñón o el uréter, los amorfos y voluminosos, de la vejiga.

Causas de la hematuria, ¿de dónde puede venir el sangrado?

El sangrado puede originarse en cualquier punto de las vías urinarias: riñones, uréteres, vejiga, próstata o uretra. Identificar el origen es el primer objetivo del estudio diagnóstico. Las causas urológicas más frecuentes son las siguientes:

  • Infecciones urinarias: las cistitis, uretritis y pielonefritis son causa habitual de hematuria, especialmente en mujeres. Suelen acompañarse de escozor al orinar, urgencia miccional y, en las infecciones altas, fiebre y dolor en el flanco.
  • Litiasis renal y vesical: los cálculos en el riñón o la vejiga pueden irritar y lesionar la mucosa de las vías urinarias, provocando sangrado. La hematuria asociada a cólico renal es muy característica.
  • Tumores de vejiga y riñón: la hematuria macroscópica indolora y sin otra sintomatología es el signo de alarma clásico del cáncer de vejiga y del cáncer de riñón. Por este motivo, toda hematuria sin causa aparente en un adulto debe descartarse de origen tumoral hasta que se demuestre lo contrario.
  • Hiperplasia benigna de próstata y prostatitis: en hombres, el crecimiento prostático puede causar hematuria terminal, sangre al final de la micción, junto con dificultad para orinar, chorro débil o sensación de vaciado incompleto.
  • Traumatismos: un golpe en la zona lumbar o abdominal puede provocar hematuria macroscópica. Su presencia tras un traumatismo obliga a valoración urológica urgente para descartar lesión renal o vesical.

En ocasiones el origen del sangrado no está en las vías urinarias sino en el riñón mismo (causas nefro lógicas), o en alteraciones sistémicas:

  • Glomerulonefritis: inflamación del filtro renal, frecuentemente asociada a proteinuria e hipertensión. La orina suele tener un aspecto oscuro, como coñac, y los hematíes son dismórficos en el sedimento.
  • Enfermedad poliquística renal: los quistes pueden sangrar y producir hematuria recurrente.
  • Trastornos de la coagulación: hemofilia, trombocitopenia o tratamiento con anticoagulantes (warfarina, acenocumarol, anticoagulantes orales directos) pueden provocar sangrado en las vías urinarias.
  • Tuberculosis renal: produce hematuria microscópica persistente con piuria estéril (pus en orina sin bacterias en el cultivo habitual).

hematuria que es

Síntomas que acompañan a la hematuria

La hematuria puede presentarse sola o junto a otros síntomas que ayudan a orientar el diagnóstico:

  • Con escozor, urgencia y frecuencia miccional.
  • Con dolor tipo cólico en el flanco.
  • Sin dolor ni otros síntomas.
  • Con fiebre y dolor lumbar.
  • Con hipertensión y edemas.
  • Con dificultad para orinar.

¿Cuándo acudir al urólogo?

Te recomendamos acudir de forma urgente al urólogo si:

  • La orina es intensamente roja o contiene coágulos que dificultan la micción.
  • La hematuria se acompaña de fiebre, escalofríos, náuseas o dolor intenso.
  • No puedes orinar (retención aguda por coágulos).
  • Ha habido un traumatismo previo en la zona lumbar o abdominal.

Asimismo, aunque con menos urgencia que en el caso anterior, también tendrás que ir al urólogo en estos casos: 

  • Aparece sangre en la orina sin ningún otro síntoma, especialmente en mayores de 40 años.
  • Se ha detectado hematuria microscópica en un análisis rutinario.
  • La hematuria se repite en más de una ocasión aunque desaparezca sola.

Diagnóstico de hematuria

El urólogo realizará una anamnesis detallada (antecedentes, medicación, síntomas asociados) y solicitará las exploraciones necesarias según el perfil de cada paciente. Las más habituales son:

  • Análisis de orina y sedimento urinario: confirma la presencia de hematíes y aporta información clave. 
  • Urocultivo: para descartar infección bacteriana como causa del sangrado.
  • Ecografía abdominal: primera prueba de imagen en la mayoría de los casos. Permite visualizar riñones, vejiga y próstata, y detectar masas, cálculos o alteraciones estructurales.
  • Tomografía computarizada (TC) urotomografía: la prueba de imagen de referencia para el estudio completo de las vías urinarias cuando se sospecha litiasis, tumor o malformación.
  • Cistoscopia: exploración endoscópica de la vejiga que permite ver directamente la mucosa vesical e identificar lesiones tumorales, inflamación o sangrado activo. Es especialmente importante en la hematuria macroscópica sin causa aparente en el estudio de imagen.
  • Citología urinaria: análisis de células en la orina para detectar células tumorales. Se usa como complemento de la cistoscopia en el estudio del cáncer de vejiga.
  • Analítica sanguínea: incluye función renal (creatinina, filtrado glomerular), coagulación y, en hombres, PSA para valorar la próstata.

Hematuria en situaciones especiales

Además de si hay sangre o no en la orina, se debe tener en cuenta otros factores y las particularidades de cada paciente. 

En niños, la causa más frecuente es la glomerulonefritis, a menudo tras una faringitis estreptocócica. También se dan litiasis, malformaciones o, más raramente, tumores renales como el nefroblastoma. Siempre debe estudiarse.

En mujeres, hay que descartar que el origen sea vaginal (menstruación, lesiones genitales) antes de atribuir la sangre a las vías urinarias. Las infecciones urinarias son especialmente frecuentes en mujeres y una causa muy habitual de hematuria.

En embarazadas, las hematurias durante el embarazo son poco frecuentes e independientes de la pielonefritis gestacional. Suelen ser de origen vesical o renal y, en la mayoría de los casos, desaparecen tras el parto.

Hematuria por estrés o esfuerzo físico, el ejercicio físico intenso puede provocar hematuria transitoria, denominada hematuria del corredor. Es benigna y desaparece con el reposo, pero conviene confirmar que no hay otra causa subyacente si se repite.

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Tratamiento para la hematuria

La hematuria no tiene un tratamiento propio: el tratamiento es el de la causa que la produce. No se debe tratar sintomáticamente el sangrado sin haber identificado su origen, ya que hacerlo puede enmascarar una enfermedad grave.

  • Si la causa es una infección urinaria, se trata con antibióticos.
  • Si es litiasis, el cálculo puede eliminarse espontáneamente, con litotripsia o con cirugía según su tamaño y localización.
  • Si el origen es un tumor de vejiga, el tratamiento habitual es la resección endoscópica (RTU vesical), con o sin tratamientos complementarios según el estadio.
  • En tumores renales, la cirugía es la opción de elección.
  • En hematurias por anticoagulantes, se revisa y ajusta la pauta farmacológica.

En resumen, la hematuria es un síntoma que nunca debe pasarse por alto. Tanto si es visible a simple vista como si se ha detectado en un análisis, siempre necesita un estudio urológico para identificar su causa y descartar patologías graves. En SUTURO, nuestro equipo de urólogos especializados realiza un diagnóstico completo y personalizado para cada paciente. Si has notado sangre en la orina o tienes dudas sobre tus resultados, pide cita y te ayudamos a resolverlo. Estamos a tu lado. 

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